
La (H)elegancia trasciende el tiempo.
Grace Kelly hizo de la elegancia una de sus señas de identidad. No solo por su manera de vestir, sino por la forma en que convirtió la sencillez, la discreción y la naturalidad en una identidad propia.
Antes de convertirse en princesa, fue una de las grandes actrices de Hollywood. Después, cambió los escenarios por la vida en Mónaco, pero su imagen siguió formando parte de la cultura visual de generaciones posteriores. El tiempo pasó y las tendencias cambiaron, pero Grace Kelly continuó siendo Grace Kelly.
Quizá ahí esté una de las claves de su permanencia. Grace Kelly construyó una manera propia de entender la belleza. Y cuando existe una identidad tan clara, el tiempo tiene poco que cambiar.
Las firmas que representa Espacio con Hache comparten esa misma vocación de permanencia.
LK Hjelle encuentra en Siesta Classic, diseñada por Ingmar Relling, uno de los grandes iconos del diseño escandinavo. Diseñada hace más de medio siglo, sigue transmitiendo una contemporaneidad sorprendente, demostrando que la elegancia nunca entiende de épocas.
En Melt, Tom Dixon explora el lado más teatral del diseño. Sus superficies inspiradas en minerales multiplican la luz y los reflejos para crear una luminaria con una presencia tan sofisticada como escenográfica.
Astep recupera con Model 2109 un diseño de Gino Sarfatti en el que la luz, la estructura y la composición adquieren un marcado carácter artístico. Una pieza concebida para ocupar el espacio con la misma naturalidad con la que Grace Kelly ocupaba cualquier escena.
En el trabajo de Palle Suenson para ATBO también encontramos esa condición de icono. Diseños concebidos desde la arquitectura, donde la belleza nace de la proporción y la contención, demostrando que la elegancia encuentra su fuerza en la sencillez.
En +Halle, Concert Chair demuestra que la innovación también puede aspirar a convertirse en un clásico. Su inteligente sistema de unión mediante imanes ocultos responde a las necesidades actuales sin renunciar a una expresión serena y precisa.
Para Eikund un icono no pertenece a una época, sino a una manera de entender el diseño. Sus reediciones recuperan algunas de las piezas más representativas del modernismo noruego, confirmando que la proporción, el oficio y la honestidad material conservan intacta su capacidad de emocionar.
Como Grace Kelly, han hecho de la permanencia su mejor legado.

Model 2109 de Astep convierte la repetición en una expresión de elegancia.

Este mes nos adentramos en el universo creativo de Palle Suenson.
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