Bell de Tom Dixon. El reflejo del entorno.
Bell de Tom Dixon. El reflejo del entorno.
Bell toma como punto de partida la geometría de una cúpula. Una forma simple que Tom Dixon desarrolla hasta reducir la lámpara a lo imprescindible, dejando que sean el acabado brillo, la luz y el reflejo quienes definan su carácter.
Presentada en 2021, la colección de lámparas encuentra inspiración en los parachoques cromados y los faros de los automóviles clásicos. Fabricada en acero prensado para su versión con cable o en plástico para la inalámbrica, cada pieza recibe posteriormente un acabado metalizado que transforma la superficie en un espejo capaz de reflejar la arquitectura, la luz y el movimiento que la rodean.
Un volumen, una única presencia.
La fuente luminosa permanece oculta bajo la pantalla, proyectando una iluminación uniforme y sin deslumbramientos. La atención recae así sobre el propio volumen de la pieza y sobre la manera en que su superficie modifica continuamente la percepción del objeto.
Bell cambia con el espacio. La luz natural, los objetos que se encuentran en la sala o las personas que se acercan… alteran constantemente los reflejos, haciendo que la lámpara nunca ofrezca exactamente la misma imagen.
Sobremesa o portátil.
La colección está formada por la Table Light, con cable, y Bell Portable, desarrollada posteriormente para trasladar el mismo lenguaje formal a una luminaria inalámbrica.
Galardonada con el Livingetc Style Award como mejor lámpara portátil, Bell Portable lleva la colección más allá de la sobremesa. Su diseño inalámbrico permite trasladarla con facilidad entre distintos espacios, mientras la versión portable V2 incorpora nuevas funciones que hacen su uso todavía más intuitivo, como la regulación continua de la intensidad, dos temperaturas de color y un renovado sistema de carga magnética.
Disponible en acabados metalizados, tonos neutros y colores más expresivos, Bell mantiene intacta la claridad de su diseño independientemente de la versión o el acabado elegido.
El acabado brillo como superficie viva.
La identidad de Bell no depende del color ni de la forma. La construyen el brillo de su acabado, la precisión de la geometría y la relación que la pieza establece con todo lo que sucede a su alrededor.
Entradas relacionadas









