Sorpresa de Astep. La luz que se despliega.
Sorpresa, la nueva lámpara colgante de Astep diseñada por Samuel Wilkinson, nace precisamente de una idea sorprendente pues es un objeto que se transforma, que se abre, que se revela. Una luminaria concebida desde la ligereza, la inteligencia constructiva y el respeto por el entorno.
Ligera en presencia y contundente en volumen, Sorpresa plantea una visión contemporánea pues es una luminaria capaz de ocupar un espacio mínimo cuando está recogida y, sin embargo, desplegarse con un gesto sencillo hasta alcanzar una presencia amplia y envolvente.
Un gesto simple, una idea inesperada.
El punto de partida del diseño surge de un objeto casi olvidado: el devanador tradicional de lana. Fascinado por su construcción, Samuel Wilkinson trasladó ese principio mecánico a una lámpara que se abre de forma natural, casi intuitiva, generando un volumen ligero y aireado.
La estructura, realizada en roble, se expande sin esfuerzo creando una forma abierta que sostiene una malla translúcida, recorrida por sutiles costuras horizontales.
Cuando está apagada, la lámpara revela su armazón con discreción, dejando entrever la geometría que la define. Al encenderse, la bombilla aparece suspendida en el centro como una esfera flotante, generando una luz suave y equilibrada, con sombras mínimas y una atmósfera envolvente.
Diseño responsable, construcción honesta.
Sorpresa no es solo un ejercicio formal. Su concepción responde a una voluntad clara de reducir el impacto ambiental desde el propio origen del objeto. Está realizada con materiales naturales y reciclables, y su construcción se basa en uniones mecánicas que permiten reparar y sustituir piezas con facilidad, alargando su vida útil.
La elección de utilizar una bombilla reemplazable, en lugar de un sistema LED integrado, refuerza esta lógica de diseño circular y responsable, en la que cada componente puede mantenerse, actualizarse y perdurar en el tiempo.
Incluso su sistema de embalaje forma parte de esta reflexión. La lámpara se concibe para ocupar el mínimo volumen posible durante el transporte, desplegándose después hasta alcanzar su dimensión final, cercana al metro de diámetro, como si el propio objeto se activara al salir de la caja.
Una presencia ligera, casi etérea.
Sorpresa equilibra innovación, funcionalidad y sensibilidad material. Tiene carácter sin imponerse, y personalidad tanto encendida como apagada. Esta luminaria expresa una forma de entender el diseño donde cada decisión, material, técnica y formal, responde a una intención clara.
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