Nos vemos en Interihotel 26.

Oct, 2026 • 1 Min. Lectura — General

Hoteles, bares, cafés, restaurantes, resorts o beach clubs pueden resultar más acogedores cuando incorporan materiales que reconocemos y que nos conectan con algo cercano. La alfarería introduce esa dimensión más humana a través de la materia, la textura y el oficio.

El barro tiene algo especialmente próximo. Su textura, sus pequeñas imperfecciones y las huellas del trabajo manual hacen que cada pieza conserve algo de quien la ha creado. 

Cuando el barro se encuentra con la luz, sus cualidades adquieren una nueva dimensión. La cerámica filtra, refleja y transforma la iluminación, creando matices que enriquecen la atmósfera de cada lugar. Las luminarias se convierten así en elementos que aportan calidez, carácter y una presencia material propia a los espacios.

En un hotel, un restaurante o cualquier entorno de hospitality, la iluminación participa de la experiencia de quienes lo visitan. Acompaña los momentos de encuentro, contribuye a crear ambientes agradables y ayuda a definir la personalidad de cada espacio.

En Interihotel, queremos compartir esta mirada a través de Pott Project, una firma que une alfarería e iluminación contemporánea, poniendo en valor el conocimiento del oficio y las posibilidades expresivas del barro.

Nos encantará encontrarnos contigo para hablar de barro, luz, diseño y oficio, y de todas las posibilidades que surgen cuando la artesanía se encuentra con la arquitectura y el interiorismo.

¿Nos acompañas?

INTERIHOTEL 2026
17-19 de noviembre

Ifema Madrid
Stand H32

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Gracias

Esta página web está dedicada a todas esas personas que, de una u otra forma, han colaborado en que este proyecto/sueño/deseo comience su andadura y tome forma.

Especial mención a mi mujer y a mis padres por apoyarme, a Cristina Escarrà y Alfonso Pérez Rosales por compartir generosamente conmigo su experiencia como agentes, a esos clientes que, de una u otra forma, me han dado sabios consejos, a las marcas que han depositado en mi su confianza, y a Gonzalo, mi padrino, quien, con su siempre generosa ayuda, y guiándome en todo este proceso, tiene gran parte de culpa de que yo pueda presumir de ser “empresario”.

Gracias también a Nuria, Rafa y Guillermo, que, para ayudarme en los duros inicios de toda actividad empresarial, me han abierto las puertas de su casa, me dejan compartir con ellos un rato de sus vidas personales cuando paso por sus ciudades de residencia, y me dan alojamiento gratuito.

¡Gracias a todos!